Lección 8 de 8 · 9 min
Hacer de la seguridad una rutina
Revisiones breves y regulares, equipos formados y una cultura en la que se señalan los problemas sin temor.
La seguridad no se juega el día del incidente, sino en las semanas que lo preceden. Las organizaciones que la mantienen bien no tienen más normas que las demás. Tienen rutinas breves, equipos que comprenden por qué existen las normas y un clima en el que se señala un error en lugar de ocultarlo.
- Cada mes: revisión del registro de auditoría, quince minutos, con un acta conservada.
- Cada trimestre: revisión de las herramientas y las restricciones de los asistentes, y de los miembros de cada proyecto confidencial.
- Cada año: relectura de la clasificación, de la carta de uso y de las evaluaciones de impacto.
- En cada incorporación: el itinerario de inicio de la Academia y la carta de uso.
Programe estas revisiones en «Automatizaciones», para que llegue un recordatorio en el momento adecuado con la lista de puntos que verificar. Una rutina que depende de la memoria de alguien acaba siempre por saltarse.
Un error señalado en la primera hora se corrige en unos minutos. El mismo error descubierto un mes después puede requerir una notificación a la autoridad. El factor decisivo es la seguridad psicológica descrita por Amy Edmondson: las personas señalan sus errores cuando saben que no se las culpará por haberlo hecho.
- Agradezca cada señalamiento, aunque sea una falsa alarma.
- Cuente los incidentes y lo que han enseñado, sin nombrar a ningún culpable.
- Corrija el ajuste o la norma que permitió el error, en lugar de a la persona.
Referencias
- Edmondson (1999). Psychological Safety and Learning Behavior in Work Teams. Administrative Science Quarterly 44(2), p. 350–383. doi.org/10.2307/2666999