Ponerse a prueba para aprender
Recuperar una información de la memoria la consolida más que releerla.
ObjetivoExplicar el efecto de la evaluación y elegir las técnicas de estudio más eficaces.
En 2006, un experimento compara dos formas de preparar un texto: releerlo o intentar recordarlo por escrito. Justo después, la relectura parece ganar. Una semana más tarde, quienes se pusieron a prueba retienen claramente mejor. El esfuerzo de recuperación consolida la memoria.
En 2013, una revisión evalúa diez técnicas de estudio habituales. Dos obtienen la mejor valoración de utilidad: ponerse a prueba y espaciar los repasos. Subrayar y releer, muy extendidas, obtienen una valoración baja.
Releer tres veces el capítulo la víspera del examen.
Responder cada día a diez preguntas sobre los capítulos ya vistos, sin mirar los apuntes, y luego comprobar.
El segundo método combina el efecto de la evaluación y el espaciado, las dos técnicas mejor establecidas.
Referencias
- Roediger, Karpicke (2006). Test-Enhanced Learning: Taking Memory Tests Improves Long-Term Retention. Psychological Science 17(3), p. 249–255. doi.org/10.1111/j.1467-9280.2006.01693.x
- Dunlosky, Rawson, Marsh et al. (2013). Improving Students’ Learning With Effective Learning Techniques: Promising Directions From Cognitive and Educational Psychology. Psychological Science in the Public Interest 14(1), p. 4–58. doi.org/10.1177/1529100612453266